Me gustaría reflexionar sobre el proceso que nos lleva a sacar una nueva formación al mercado y cómo debemos buscar el equilibrio justo para que nos resulte rentable.
A menudo celebramos el lanzamiento de un nuevo producto formativo al mercado basándonos solo en el hipotético volumen de ventas que tendremos. Sin embargo, hay una métrica que puede ser un "asesino silencioso" de proyectos y que me obsesiona especialmente a la hora de analizar los pros y contras en los proyectos: el coste publicitario.
Sacar un nuevo producto formativo al mercado requiere principalmente de un equilibrio real entre dos fuerzas:
1. Ventas: Que demuestran que tu curso interesa y que has llegado al mercado en el momento justo y de la forma adecuada.
2. Coste: Lo que te cuesta captar cada alumno, principalmente a través de la estrategia publicitaria y una generación de leads con coste e índice de conversión específicos.
Nuestro margen restante, si no es el óptimo, difícilmente cubrirá horas de trabajo, impuestos y demás inversiones en los diferentes plazos previstos. No estamos aquí solo para mover dinero, sino para generar un negocio sostenible.
Por tanto debemos de valorar muy detenidamente antes de pegar el salto al mercado con un nuevo curso el asegurarnos de que los números serán del todo sanos, principalmente con una variante tan indispensable como es el coste de captación o publicitario, porque un éxito en ventas que no deja margen suficiente es, en realidad, un riesgo financiero.
